La minería ilegal es otra de las enfermedades que tiene
Colombia, un cáncer que consume algo muy importante para la población: los
páramos; los farallones de Cali, la reserva natural que surte de agua casi un
millón caleños está en peligro, llevan casi un siglo extrayendo oro y arañando
sus entrañas, la montaña está hueca por dentro y el agua contaminada con
mercurio y cianuro. La minería está llevando a los farallones de Cali casi a su
extinción, con 1.300 hectáreas en peligro, los guardabosques de esta reserva
están preocupados, es tan grave la situación que el gobierno aumentó el número
de hectáreas protegidas del páramo para luchar contra la minería ilegal y
evitar que la fiebre del oro termine por matar del todo la montaña.
La montaña cuenta con una excelente flora y fauna, pero
lastimosamente está siendo extinguida, ya que hay un daño ecológico demasiado
grande. 800.000 personas de Cali aproximadamente toman agua que proviene de
este maravilloso páramo; desde el cielo se puede ver claramente la destrucción.
La minería no solo está acabando con la flora y la fauna de
este lugar, sino que también está contaminando el agua que reciben más de la
mitad de la población en Cali; el agua está siendo contaminada por químicos como
el mercurio, el cianuro y residuos sólidos que pueden afectar la salud de los
caleños al consumir estas aguas contaminadas. Cientos de socavones ilegales
están dejando la montaña hueca por dentro; se necesitan al menos 1000 litros de
agua para sacar un gramo de oro, millones de litros de agua que terminan
contaminados por segmentos, basuras, mercurio y cianuro la cual después es
consumida por los caleños.
La agonía de los farallones comienza en peñas blancas, como
a 2 horas de Cali, por este camino suben las mulas que durante años han llevado
el material necesario para que los mineros realicen este tipo de actividades ilícitas.
El gobierno ha puesto 2 batallones en la montaña, que desde
noviembre pasado vigilan los farallones, los mineros a causa de esto buscan
rutas alternas para poder extraer oro de la montaña. Las huellas que dejan los
mineros en la montaña no se han borrado a pesar de las lluvias. El color
amarillento de las aguas es a causa de
todos los químicos y toda la basura que le ha caído al agua, no solo el color
del agua evidencia su contaminación, sino también esa espuma sospechosa que se
ven en las quebradas cerca de los socavones.
La vegetación que se encuentra en esta montaña sirve para
retener el agua y en las temporadas secas va liberando el agua y eso es lo que
permite que siempre veamos agua en nuestras quebradas y ríos. La minería empezó
en los farallones de Cali en el siglo pasado, en 1930 con la llegada de los
alemanes, cuando se llevaron todo, llegó las FARC, quienes reinaron en esta
montaña durante años, aquí tuvieron a los 11 diputados y a soldados
secuestrados, hasta que el ejércitos bombardeó el campamento conocido como la
mina.
Todo esto ha causado un daño ecológico mortal, pues no solo están
acabando con una reserva maravillosa, sino también con el recuerdo hídrico de
millones de caleños, el uso excesivos de los químicos con los que extraen el
oro causa muchísimo daño a la comunidad, ya que al contaminar estas aguas que
posteriormente son consumidas pueden ser muy perjudiciales para la salud.